Publicado el: Jue, Feb 20th, 2014

Vote por quien quiera, pero que sea Mujer


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candidatas presidencialesPor Carolina Guevara*/

“Las cosas para las mujeres en la política han cambiado pero tenemos que meterle chancleta al acelerador, y nuestro voto puede pisar muy a fondo”.

A muchas personas en Colombia que tenemos cédula de ciudadanía, alguna vez se nos ha “olvidado” que tenemos el derecho y el deber de votar. Pero lo más significativo dentro de las elecciones en la historia de Colombia desde el año 1958 es que, al parecer, también se nos ha olvidado que las mujeres, al igual que los hombres, pueden ser elegidas.

Más de la mitad de la población en Colombia es del sexo femenino (51%), pero en 56 años  la representación de mujeres en cargos de elección popular no ha superado el 18%[1]; la brecha de género en los cargos de decisión de la política en Colombia es enorme, se ve estancada, pareciera no avanzar a pesar que tan solo han sido dos las generaciones que han visto el proceso de transformación de la imagen de la mujer hogareña, supeditada a las opiniones sociales y decisiones económicas de su marido, sin cédula, sin voto (y mucho menos voz), a la mujer que tiene derecho de heredar, votar, ser elegida, interrumpir su embarazo en las tres causales señaladas por la ley, y que socialmente ya no será condenada al ostracismo si decide vivir sola o en unión libre, su credo o estudiar una ingeniería.

El avance de los derechos de las mujeres en Colombia es lento. Muy lento. Las leyes dicen una cosa y la práctica revela otra. Estamos muy lejos de la equidad para mujeres y hombres, incluso hablando de derechos fundamentales. Estamos aún más lejos de erradicar esa subvaloración social hacia las personas del sexo femenino, causa de la violencia y la discriminación[2] contra las mujeres.

Y seguimos siendo más del 50% en participación y menos del 20% en representación. ¿Es que no hay suficientes mujeres dedicadas, interesadas o capacitadas para participar en política? Bueno, tiene que haberlas cuando del total de las personas que entre 2001 y 2012 obtuvieron un título de educación superior[3] el 54% fueron mujeres mientras que el 46% fueron hombres. Pero me estoy haciendo la tonta con la pregunta, sobre este dato se ha llamado la atención infinidad de veces nacional e internacionalmente, para llegar a la conclusión de que el problema en política para las mujeres en Colombia es de acceso; la brecha de género en Colombia la conoce todo el mundo.

Y sin embargo tenemos que recordar que lo estamos logrando, que la sociedad sí que ha cambiado, que el punto de partida de Ofelia Uribe[4] y su séquito para luchar incansablemente por los derechos políticos y civiles de las mujeres hace 70 años es diferente a la situación actual. Ahora tenemos instrumentos legales que podemos utilizar, pero falta utilizarlos.

En conclusión: ya abrieron trocha, trazaron camino, labraron sendero, pero está todavía cubierto de maleza, solo unas cuantas han logrado cruzarlo y no llegan al 20%.

No llevamos a cuestas las barreras que cargaba Doña Ofelia Uribe, entonces ¿con qué barreras nos topamos ahora? Sencillo: con la barrera de no ver suficientes mujeres en el poder, de relacionar la pareja “mujer”- “poderosa” con viejas brujas, o asesinas en serie, o intermediarias de bandas criminales. Y podemos eliminar esta barrera si nos empeñamos cada vez más en relacionar esta pareja de palabras “mujer”- “poderosa” con Presidentas y Gerentes de corporaciones, empresas e instituciones, con Alcaldesas y Gobernadoras de ciudades y departamentos grandes y pequeños, Senadoras, Representantes a la Cámara, Diputadas y Presidentas de la República.

Después de 56 años no es raro ver a una mujer en política pero tampoco es raro que de diez que se “sientan a la mesa” solo dos o menos sean mujeres. Y ¿cómo lo cambiamos? Permitiendo a más mujeres el poder.

El objetivo no es que Colombia sea más justa, protectora, garantista de derechos y menos corrupta porque las mujeres son más justas, maternales, rectas y honestas. El objetivo es que veamos tantos nombres de mujeres como de hombres en los tarjetones y que exijamos a representantes de ambos sexos que Colombia deje de ser un digno representante de la corrupción política y la violación de derechos humanos. El objetivo es que manejemos la bicicleta con las dos ruedas completas, no con solo una rueda y el 20% de la otra.

Para las elecciones legislativas de marzo hay mucho de donde elegir: mujeres conservadoras[5], de izquierdas[6], liberales[7], defensoras[8] y detractoras[9] del matrimonio igualitario, politólogas[10], economistas[11], abogadas[12], periodistas[13]. De todas las ideologías y colores políticos. De mucha o poca experiencia, defensoras de animales[14], detractoras del aborto[15]. Para las elecciones presidenciales por primera vez en 56 años hay más de una mujer candidata.

Las cosas para las mujeres en la política han cambiado pero tenemos que meterle chancleta al acelerador, y nuestro voto puede pisar muy a fondo. Hay pocos nombres de mujeres, pero las que hay son capaces de hacer las mismas cosas que los hombres, hacer política bien o hacer política mal exactamente igual que lo haría un hombre. Quienes votan deciden si votan bien o votan mal, pero el objetivo que podemos perseguir es que no tengamos que esperar otros 56 años para llegar al 40% de participación de las mujeres en política, no seamos descarados.

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* Carolina Guevara es la directora de la Plataforma para la Equidad de Género Eq Género

@laguevarab

 



[1] 1. En 2012 ellas sólo ocupan el 9,38% de las gobernaciones; el 9,81% de las alcaldías; el 17,94% de las curules en las asambleas; el 16,08% de los asientos de los concejos; el 12,6%, de los escaños de la Cámara y el 16,6% de los del Senado. Informe Mujeres en Política-Mesa de Género de la Cooperación Internacional en Colombia disponible aquí

[2] http://www.eqgenero.com/quiza-sea-tu-caso/

[3] http://www.graduadoscolombia.edu.co/html/1732/w3-article-195404.html

[4] http://www.eqgenero.com/ofelia-uribe-activista-por-los-derechos-de-las-mujeres-en-colombia/

[5] http://www.youtube.com/watch?v=sc8xiCnMRko

[6] http://www.youtube.com/watch?v=PhH0ojFbPrU

[7] http://www.youtube.com/watch?v=HXPbzMvimHU

[8] http://www.youtube.com/watch?v=Inr3xLuvhCw

[9] http://www.youtube.com/watch?v=Rp9bWsaVaXU

[10] http://www.youtube.com/watch?v=l6hmyIuLbC0

[11] http://www.youtube.com/watch?v=a1hlKzKi17A

[12] http://www.youtube.com/watch?v=g6tjlsqsb_s

[13] http://www.youtube.com/watch?v=Zm0jkSgIwYQ

[14] https://www.facebook.com/NataliaParraOso

[15] https://www.facebook.com/flor.donadogarizao

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  1. Encuentro en la mujeres una fuerza que muchos quisiéramos tener. Son magnificas administradoras y juiciosas en el trabajo. Les rinde más en cada cosa debido a que se concentran con mayor facilidad y compromiso en sus tareas. Sin embargo jamás votaría por Maria Mercedes Cuellar, presidenta de Asobancaria, esa señora es capaz de expulsar de un tugurio a un indigente solo para vender el pedazo. Tampoco por Rosario Guerra de La Espriella hija legítima del paramilitarismo, Paloma Valencia quien tiene el alma en el siglo XVI y mucho menos por Marta Lucía Ramirez, de quien aseguro ama más las respuestas armadas que a sus propios hijos.

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