Publicado el: Dom, May 18th, 2014

URIBE Y SUS MENTIRAS


Warning: Illegal string offset 'custom_page_theme_template' in /home4/actualid/public_html/actualidadUrbana/wp-content/plugins/custom-page/custom-page.php on line 345

SerratoPor Mario Serrato

Este señor hace unos meses aseguró, bajo la gravedad del juramento, a todo el que quiso oírlo y por los medios masivos de difusión, que German Vargas Lleras lo había visitado pocos días después del atentado que le hicieron en una calle de Bogotá, con el propósito de acusar a Juan Manuel Santos, Ministro de Defensa, de ser el autor de su atentado. Todo el andamiaje del relato se cayó cuando un periodista que no tenía nada que hacer, buscó en sus archivos y confirmó que en la fecha del atentado, el Ministro de Defensa era otra persona.

En 2012 se le ocurrió indicar que el colectivo de abogados José Alvear Restrepo y Hollman Morris sostenían relaciones con la FARC. De todo lo afirmado nunca entregó el menor  soporte probatorio a pesar de haber asegurado que disponía de evidencia que así lo establecía.

En otra ocasión, por allá en el 2005, cuando los cuerpos de diez campesinos de San José de Apartadó aún estaban calientes y sangrando después de una masacre anunciada, aseguró que muchos de ellos, y algunos líderes de esa comunidad de paz, protegían a las FARC. Su afirmación nunca se estableció. Jamás se demostró. Por ningún medio se confirmó, a pesar de tener al oscuro Luis Camilo Osorio de fiscal general.

En el 2007 la emprendió contra Iván Velásquez quien con sus investigaciones logró la judicialización de un alto grupo congresistas afectos a sus ideas. Al final, todos los investigados fueron hallados culpables y condenados por vínculos con los paramilitares.

El testigo con el que quiso atacar el trabajo de Iván Velásquez, un tal Tasmania, tan pronto pudo, se retractó de lo dicho y aseguró que todo había sido un montaje para desprestigiar al magistrado auxiliar.

En 2007 le dijo a algún periodista que Carlos Lozano, el director de Voz, era cómplice de las FARC. Durante años lo investigaron y nunca hallaron una sola evidencia de tal afirmación, de lo que sí se aseguró, fue de ponerlo en la mira del montón de fanáticos que lo siguen y que están dispuestos a todo por complacerlo. Entre otras, llevarle serenatas a su palacio envilecido, por oferentes igualmente envilecidos.

Ahora asegura que carece de garantías para formular una denuncia y que la Fiscalía, o mejor, el fiscal y su vicefiscal, deben declararse impedidos para conocer de la denuncia y decide reformar el código de procedimiento penal, mientras se lustra los zapatos, y asignarle la función de recepcionar las denuncias y adelantar la investigación en materia penal al Procurador.

Este último, en lugar de recordarle el  contenido de los artículos 66 y 67 del código de procedimiento penal, como es su deber, sale a los medios a decirle que lo espera para recibirle declaración.

Estos personajes, asi lo odien con todas las fuerzas de su  alma, reivindican a  García Márquez con sus actos, la  razón es simple: todo esto parece un capítulo de una novela macondiana.

En adelante las personas que deseen o necesiten denunciar, siguiendo el ejemplo del expresidente, estarán en todo el derecho de hacerlo donde les venga en gana: una venta de carros, un almacén de comida para mascotas, o una sex shop.

También pueden pensar que sus acusaciones no requieren de prueba alguna y que digan lo que digan, sobre ellas no recaerá responsabilidad de ninguna naturaleza. Como no ha sucedido con el señor Uribe.

Es posible que por el contrario, una secta de fanáticos avale su conducta y terminen por convertirlo en sufrido mártir de la injusticia institucional dirigida por un traidor, condición inventada por él mismo, en el mismo sitio en que inventó las pruebas que nunca aportó en las acusaciones y señalamientos que diseminó a diestra y siniestra. Es decir, en su alma saturada de odio.

¿Cuándo tendremos líderes que entiendan que el favor de los electores comporta una responsabilidad y no un privilegio? ¿Cuándo aprenderán de José Mujica?

Este es, queridos lectores, el más grande de los colombianos.  Título que al parecer obtuvo del mismo modo misterioso en que obtuvo el derecho a gobernarnos por segunda ocasión y de modo consecutivo.

¡¡¡Como somos de pequeños!!!

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar estos tags en HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>