Warning: Illegal string offset 'custom_page_theme_template' in /home4/actualid/public_html/actualidadUrbana/wp-content/plugins/custom-page/custom-page.php on line 345
Publicado el: Mie, Nov 7th, 2012

Primera infancia, nada más serio

Comparte
Tags

Warning: Illegal string offset 'custom_page_theme_template' in /home4/actualid/public_html/actualidadUrbana/wp-content/plugins/custom-page/custom-page.php on line 345

Por Deidamia García*

Desde el momento en que asumió el gobierno de la ciudad, el Alcalde Petro afirmó que una de sus prioridades sería la atención integral de los niños y las niñas entre los 0 y los 5 años de edad, entendida, como un conjunto de acciones oportunas y de calidad en educación, salud, nutrición, recreación y cultura que deben ser brindadas en todos y cada uno de los espacios donde transcurre la vida de los niños y las niñas. El Alcalde, muestra plena sintonía con lo expresado por el profesor James Heckman, premio Nobel de economía en el año 2000, quien visitó nuestro país en febrero del 2011 para la presentación de la Estrategia Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia.

El mensaje del profesor James Heckman a la Comisión Nacional de  Responsabilidad Fiscal y Reforma Presupuestal de Estados Unidos en 2010 y que se ha replicado por todo el mundo, incluida Colombia, señala que la inversión y en particular el cuidado y la educación en la primera infancia es directamente proporcional a la construcción de equidad económica y social, contribuye a desarrollar mayores habilidades cognitivas y emocionales, prevenir las brechas de desempeño, consolidar hábitos de vida saludables, entre otros beneficios. En palabras de Heckman, la educación temprana de calidad es un factor igualador, determinante en la condición económica y social  de las personas y de la sociedad en su conjunto.

En Colombia, ese mensaje se ha recibido como un respaldo a lo que ya se venía consolidando a partir de procesos de movilización social, surgidos previamente y con la Convención Internacional de los Derechos del Niño en 1989, la Constitución de 1991 que de manera directa señala la prevalencia de derechos de los niños, las niñas y los adolescentes  y  posteriormente con la construcción y desarrollo del Código de Infancia y Adolescencia, Ley 1098 de 2006, como marco comprensivo y procesal para la protección integral y el ejercicio de derechos, que en materia de primera infancia se precisan como impostergables.

De allí que la firmeza del Alcalde Petro frente a los niños y las niñas en primera infancia como prioridad, aunque no resultaba ser una iniciativa nueva pues lo era ya de las políticas de infancia de Bogotá y de la Nación, fue bien recibida y acompañada, porque traduce lo que es un imperativo ético y político, que supone la comprensión plena del principio de corresponsabilidad, es decir, la garantía de derechos de los niños y las niñas como responsabilidad del Estado, la Familia y la Sociedad.

Lo que no parece tan firme es el camino para pasar del discurso a la práctica. Diferente a las anteriores administraciones que tuvieron metas inerciales, distantes de atender a la totalidad de niños y niñas en primera infancia en la ciudad, el compromiso de la actual administración se orienta a garantizar la atención integral de 645.094 niños y niñas entre los 0 y 5 años para el final del cuatrienio; adicionalmente, se fijaron las ambiciosas metas frente a la construcción y adecuación de infraestructuras para la atención integral, que hoy ponen del lado de la oposición a quien se atreva a preguntar por su nivel de planeación y ejecución.

Sin ubicarse en ese espectro político, más bien del lado de la Bogotá Humana  y de la ciudad, algunas cosas debieran generar mayor preocupación y alertas.

Una meta más realista que los 1000 jardines anunciados inicialmente, es la que hoy tiene el Plan. Construir y dotar 595 nuevos equipamientos para la atención integral.  El Alcalde ha sido claro en decir que la era de los mega jardines quedo en el pasado. Ha explicado, en su concepto, como esas infraestructuras, construidas para 400 o 600 niños y niñas, son importantes para las empresas, personas interesadas en el negocio de la construcción y han servido al propósito de la corrupción. La mole  en términos del tamaño de la infraestructura, no favorece la atención integral, la cercanía entre los niños  y las niñas con su familia, cuidadores y entorno. De acuerdo en que las relaciones y las interacciones de protección, confianza, afecto son esenciales para el desarrollo integral de los niños en su primera infancia, pero también lo son los ambientes adecuados propiciadores de oportunidades.

Esta bien cambiar de frente, profundizar en la orientación política y en los atributos de un gobierno definido de izquierda, por consiguiente, sí la prioridad es prioridad, se esperaría que la nueva era de jardines estuviera en pleno avance al igual que los otros grandes proyectos de ciudad relacionados con salud, movilidad, planeación en torno al agua o el  manejo de las basuras. Jardines con capacidad de atención entre los 80 y 100 niños y niñas, construcciones modulares, conectadas con el contexto, centros de encuentro en los barrios, protegidas por la comunidad, incluso construidas con economía de escala, con recursos públicos o bajo la modalidad de alianzas público – privadas, responsables con el ambiente y comprensivas de la realidad social.

En una ecuación muy simple, las infraestructuras nuevas deben superar las 100 por año  sí se quiere cumplir la meta propuesta tal y como quedo puesta en el plan, sin lugar a otras lecturas, cambios por la modalidad familiar que no requiere infraestructura e interpretaciones entre construcción, arriendo y adecuación (meta que aparece claramente diferenciada con relación a construcciones nuevas). A la fecha, no se ven con claridad, los jardines de la nueva era, ni se conoce un proyecto claro, presupuestado, con líneas de relación y acción sostenibles que expliquen cómo se va cumplir este compromiso con los niños y las niñas de la ciudad.

270 mil nuevos cupos.   La prioridad corresponde a la necesidad, de allí que el énfasis esta en los niños y niñas de 0 a 2 años  para lo cual la Secretaria de Integración Social es la responsable de habilitar más de 200 mil nuevos cupos, mientras que educación concentrará su esfuerzo en la atención de niños y niñas mayores de 3 años y hasta los 5 años.  Este  punto de la apuesta, tiene varias implicaciones.

En primer lugar,  las exigencias del cuidado orientado a niños y niñas entre los 0 y dos años que justamente por ser un periodo de edad altamente significativo para el desarrollo cognitivo, social, emocional, requiere de mayor cuidado y recursos. Sí se trata de hacer énfasis en el entorno familiar, la articulación y la intersectorialidad  son el reto mayor, llegar a las familias en un esquema de protección y de trabajo en red, superando la dispersión actual,  ganando en la formación de equipos, en el tiempo dedicado a las familias y en el seguimiento y valoración del desarrollo de cada niño y niña en la ciudad.

En segundo lugar, la atención de niños y niñas entre los 3 y 5 años. Se espera puedan ser cerca de 60 mil nuevos cupos que al ser responsabilidad de la Secretaria de Educación tengan también por parte del Ministerio de Educación Nacional, reconocimiento de recursos dentro del Sistema General de Participaciones. Por esta vía no solo se tendrían recursos sino que con el paso al sector educación, se podrían habilitar cupos en jardines infantiles que hoy son utilizados por niños y niñas entre los  3 y 5 años.

A primera vista suena muy bien y en correspondencia con la Ley general de Educación, pero sí de educación inicial  se habla, es bueno entender que no se  puede inferir que la misma tenga que ver con la formalización de los niños y niñas en el sistema educativo, la educación inicial debe entenderse en el marco de la atención integral, no como una preparación para el ciclo escolar como se entiende la educación prescolar sino como una educación enfocada al desarrollo de habilidades y capacidades que requieren de atención intencionada  y entornos adecuados para ello. No se trata de bajarle nivel de dificultad a los currículos establecidos para los grados de prescolar, kínder o transición y ajustarlos a niños y niñas de 3 y hasta 5 años, de lo que se trata es de educación inicial en el marco de la atención integral, potenciar el desarrollo, esa es la diferencia en la comprensión universal sobre la inversión en infancia.

En materia de infraestructura, la pregunta es  simple, ¿sí el alcalde considera que los mega colegios tienen el mismo problema de los mega jardines,  en cuál infraestructura se brindará la atención integral de niños y niñas entre los 3 y 5 años?, no podemos asomarnos a un retroceso en materia de cuidado de niños y niñas, privilegiando los cálculos de cobertura  y otros cálculos económicos.

Los servicios orientados  a la  primera infancia, la infancia y la adolescencia.   Sorprende con ánimo de autocrítica, ver como mientras se esboza un discurso entorno a los derechos de los niños y las niñas  y se fija la mirada sobre la oposición haciendo énfasis en las diferencias de concepto  y de gestión,  la realidad en algunos frentes no cambia  y se agrava sí se tiene en cuenta que la atención integral tiene que ver con la oportunidad  y pertinencia de las atenciones y los servicios en relación a las necesidades de los niños y las niñas.  Los Centros Amar, servicios previstos para la atención de niños y niñas en riesgo de explotación comercial o  lugares de atención durante el tiempo de trabajo de los padres, madres o personas que actúan como cuidadoras, cumplen casi un año de cierre.  De igual forma, los servicios generados en el marco de la responsabilidad penal adolescente, los centros Forjar, son quizás la única modalidad de servicios para esta población con un carácter de integralidad que ya completan  4 meses de interrupción.

Es necesario, hacer revisión del manejo de los recursos, de las modalidades y las formas de contratación utilizadas en tiempos remotos y cercanos, sobre todo sí la espera tiene el sentido del cambio, pero esto no debe ser justificación, ante la inoperancia y el incumplimiento en materia de derechos de la primera infancia, la infancia y la adolescencia. Alcalde, compartimos  la preocupación por la atención integral de la primera infancia, nada puede ser más serio, deje que la oposición se preocupe por el cemento, mientras Usted se ocupe de los niños y las niñas de verdad.

 

* Licenciada en Psicología y Pedagogía. Especialista en Gerencia Educativa, Especialista en Gobierno y Políticas públicas, Gerencia  y Gobernabilidad Política. Ha ejercido diversos cargos y responsabilidades  públicas relacionadas con la gobernabilidad local, la implementación de políticas  sociales de reconocimiento y redistribución, proyectos y estrategias de participación, movilización social y reconocimiento de la diversidad.

@Deidamiapiensa

 

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar estos tags en HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>