Publicado el: Lun, Sep 28th, 2015

NO PODEMOS IGUALAR


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uribe222Por Mario Serrato// Tiene razón el presidente Uribe. No hay duda. Resulta inadmisible igualar a las Fuerzas Armadas, a la Policía, a comerciantes de bien, a ganaderos ejemplares y a funcionarios respetuosos, con personas que han cometido horrendos crímenes.

Igualar a Rito Alejo del Río, condenado por asesinar a un indefenso campesino afrocolombiano y al extraditado por traqueto,  Mauricio Santoyo, con soldados y policías honestos, es indignante.

Igualar a comerciantes y ganaderos cordobeses, sucreños y bolivarenses  que financiaron masacres de paramilitares, con personas de ese gremio que fueron respetuosas del Estado de derecho, no es justo.

Igualar a políticos que recibieron el apoyo oscuro y criminal de paramilitares para llegar al poder, según los mismos jefes de las autodefensas confesaron sin que nadie se los exigiera, con aquellos que hicieron sus campañas limpias y honestas, no puede permitirse.

Igualar a los militares a quienes se les probó y confesaron haber participado en falsos positivos para asegurar un ascenso, una recompensa o un permiso para visitar a la novia, con aquellos que combatieron con coraje y padecieron 10 o más años de infame secuestro, no es digno de las Fuerzas Armadas y la Policía.

Igualar a funcionarios que abusaron del poder para espiar las comunicaciones de magistrados, periodistas y políticos de la oposición, con aquellos que han cumplido bien y fielmente las labores y limitaciones que impone el cargo, no se debe permitir.

Igualar a quienes abusando del cargo repartieron entre terratenientes descarados el patrimonio público para asegurar con su reintegro clandestino los costos de sus campañas políticas, con aquellos funcionarios que se retiraron del cargo a tiempo para participar en política solo con los recursos de su imaginación y tenacidad, no debe ser permitido.

Igualar a un candidato que consigue los votos ofreciendo notarías, puestos, dádivas y toda clase de influencias, con aquel que le presenta a la democracia solo su hoja de vida, su intachable prestigio y su brillo jurídico, constituye un imperdonable daño a la democracia.

Tiene razón el presidente Uribe. No podemos igualar.

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  1. Estos tipos no se cansan de escribir sandeces. Juran que son intelectuales, se creen la verdad revelada. Viven fuera de contexto. Nadie les cree. Por qué no haces una descripción de quienes son aquellos con quienes no se deben igualar a los que mencionas. Con los prohombres de las “far”? Solo esto nos faltaba.

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