Warning: Illegal string offset 'custom_page_theme_template' in /home4/actualid/public_html/actualidadUrbana/wp-content/plugins/custom-page/custom-page.php on line 345
Publicado el: Mar, Abr 9th, 2013

La Thatcher

Comparte
Tags

Warning: Illegal string offset 'custom_page_theme_template' in /home4/actualid/public_html/actualidadUrbana/wp-content/plugins/custom-page/custom-page.php on line 345

Mario-SerratoPor Mario Serrato

“La señora Thatcher fue la inspiradora del Consenso de Washington, figura retórica, por que de consenso nunca tuvo nada. El nombre correcto de ese engendro sería “la imposición de Washington”.

Hace poco escuchaba a un paisano decir que un fulano famoso era un gran economista, me atreví a preguntarle debido a que lo consideraba buen economista, la respuesta nunca se dio, simplemente por que no sabía, solo repetía lo que los medios o alguna revista del corazón le habían sugerido.
Igual asunto sucede con Margareth Thatcher, la consideran una “Dama de Hierro” y con ese apodo surge una leyenda en la que los amantes de los mitos pasan a hacer consideraciones y calificaciones positivas pero ignoran por completo en que se basan para asegurar que se trataba de un personaje admirable.
La señora Thatcher fue la inspiradora del Consenso de Washington, figura retórica, por que de consenso nunca tuvo nada. El nombre correcto de ese engendro sería “la imposición de Washington”. En ese consenso , por mantener su nombre histórico, se establece que una forma de acabar con la  pobreza es ignorando las necesidades de los  pobres, asunto que se logra haciendo mas luminosa la sonrisa de los ricos. Meta que alcanza reduciendo los impuestos que estos pagan para ser trasladados a los pobres. Situación que se complementa reduciendo al mínimo la capacidad de organización de los pobres y comprando los micrófonos y la televisión con la intención de evitar que se refieran a las necesidades de quienes más las padecen.
Otra modalidad de su estilo administrativo consistió en reducir el tamaño del estado en lo que hacía referencia a la asistencia social, por ejemplo, si la señora Thatcher hubiese sido Presidenta de Colombia, el ICBF se cerraría por completo. O si hubiese sido alcaldesa de Bogotá, prohibiría que las personas pobres sacaran la basura para que los contratistas privados del aseo, no perdieran dinero recogiéndolas.
En lo relacionado con los sindicatos consiguió acabarlos con la figura de la flexibilización laboral, la cual consiste en permitir que el dueño de la empresa haga con el trabajador lo que quiera. Asunto que en Colombia consiguió imponer Alvaro Uribe, con el argumento de incrementar el empleo. Por supuesto ni la Thatcher ni Uribe lo lograron, debido a que la figura estaba enderezada hacia el mejoramiento de las ganancias del rico y nunca al  mejoramiento de la situación económica del pobre.
Si la señora Thatcher hubiese sido presidente de  los Estados Unidos en 1860, con seguridad esa gran nación todavía tendría esclavos.
Margaret Thatcher en lo relacionado con la industria, solo se aseguró de que los bancos obtuvieran las más grandes ganancias y se apoderaran de la industria para que esta fuera manejada desde su perspectiva de prestamistas y mercaderes del dinero.
Conquistas como la tutela, el acceso a la justicia para todos, o la salud preventiva y total para quien la necesite, eran conceptos que para la señora Thatcher indicaban la presencia del comunismo, situación que los ponía en la mira de lo atacable.
El telón de fondo de las hambrunas en Etiopía a mediados de la década de 1980, tuvo el rostro de Margaret Thatcher y su modelo económico.
La miseria de los países pobres y el hambre de los más débiles se hizo patente con las decisiones en materia laboral y económica de la señora Thatcher.
Se preguntará el lector ¿a que se debe entonces su innegable popularidad?, la respuesta es simple: sobre ella opinaron los poderosos que se beneficiaron con sus medidas, dueños de medios y periodistas de cabecera que enfocaron la opinión al favorecimiento de su imagen sin que sus perjudicados  tuvieran nunca capacidad de replica.
Pensar en que merece que haya paz en su tumba significa aplaudir el hambre, la miseria y la muerte de miles de niños en Etiopía y en muchos lugares del mundo en los que sus medidas económicas, de la mano de los banqueros, generaron y generan todavía, hambre, miseria y muerte.
Si hay muertos malos, Margaret Thatcher, es un ejemplo evidente de su existencia.

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar estos tags en HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>