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Publicado el: Vie, Jul 5th, 2013

La opinión


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unicorPor Unicor.

La opinión o doxa como se entendió en la antigua grecia no ha contado con buena reputación,  ésta se opone al logos como sinónimo de razonamiento o a la episteme que se tiene como el verdadero conocimiento, no obstante, también existe la opinión razonada como la que se encuentra en la dialéctica y hace parte de las ciencias sociales.

Realizo este encabezado infiriendo que el tema de la opinión no puede ser abordado con pretensiones dogmáticas, tampoco, todo lo que se genere en las creencias y en el conocimiento popular, se debe menospreciar de manera apriorística, menos, se debe permitir que la opinión, manejada como herramienta política, se presente como una determinante de cohesión incuestionable de lo que es correcto, mayoritario o como referente de comportamiento.

Al respecto Elizabeth Noelle Neumann, en su libro la espiral del silencio de 1995, manifiesta frente a la función dada por las elites a la opinión pública que “busca garantizar un nivel suficiente de consenso social sobre los valores y los objetivos comunes”.

¡Bueno!, ¿y que debemos entender como los valores y los objetivo comunes?.

Ya se sabe con suficiencia desde la teoría política, que los valores y los objetivos comunes son creados, afianzados y promovidos por quienes detentan algún tipo de poder religioso, económico y político, pero también se conoce con claridad que existe un cuarto poder, que modula, articula y actúa como promotor del régimen imperante; los medios masivos de comunicación.

“La opinión pública no es innata: es un conjunto de estados mentales difundidos (opinión), que interactúa con flujos de información” Giovanni Sartori, libro Qué es la democracia 1993.

Las elites colombianas que han modulado un claro modelo occidental de racionamiento y cultura para conservar, defender y consolidar sus intereses, han incluido en su arsenal, la estrategia mediática; además de las tradicionales formas de dominación (precariedad educativa, falsos modelos culturales, la religión, concentración de la riqueza, utilización de la violencia de Estado).

La estrategia mediática asume diversas formas y sus alcances pueden ser ilimitados, recordemos como en otras épocas, las poblaciones olvidadas para el desarrollo, solo recibían información veraz de parte de algunas fuentes formalizadas: el cura del pueblo, la emisora oficial, y las autoridades militares. En la actualidad el influjo mediático conserva los mismos principios, empero con formas más sofisticadas a la vez, más agresivas.

En este contexto el espectro electromagnético que se utiliza para crear medios de comunicación, que es un bien público y forma parte del espacio colombiano, que en teoría es inajenable e imprescriptible, sujeto a la gestión y control del Estado, para garantizar el pluralismo informativo y la competencia, así evitar las prácticas monopolísticas, esta hoy al servicio mayoritariamente de quienes detentan los privilegios económicos y políticos. La radio, la televisión, la telefonía, la difusión por cable, en la compleja trama capitalista, se encuentran al servicio de los intereses privados internos y externos que confluyen al unísono en la defensa de sus odiosos privilegios, veamos:

Caracol Radio propiedad del grupo económico español Prisa, con su director de Noticias, Darío Arismendi, abierto detractor de las causas progresistas, RCN radio, donde hasta hace poco estuvo como director Francisco Santos Ex vicepresidente de Álvaro Uribe, vocero de posturas guerreristas y de ultraderecha y El tiempo, principal periódico del país, antes propiedad de la familia del Presidente Santos, hoy en las manos del banquero, empresario y capitalista Luis Carlos Sarmiento Angulo.

A grandes rasgos, estos son algunos de los principales medios de comunicación del país, sus ideologías y propietarios, ¿Qué se puede esperar de su actuación?

Creo, que la defensa de una forma de pensamiento hegemónico, el mantenimiento de una pretendida cohesión social a través de falsos valores individualistas, la creación de artificiales niveles de bienestar y felicidad, en fin; la consolidación de una aconductada opinión pública, funcional al mantenimiento de privilegios y ganancias.

Desde esta perspectiva, las encuestas, los sondeos, las noticias, los análisis; en muy poco se diferencian de las novelas, los concursos, la publicidad, los homenajes, los iconos, los premios, el reconocimiento, el futbol, etc, todos destinados a conseguir lo mismo; una sensación de bienestar, de que todo funciona, todos los medios de comunicación, juntos, van marcando la vigencia de unos valores determinados, el fracaso de unos ideales y la relevancia de otros.

El ex presidente Álvaro Uribe elegido como “El gran colombiano” de la historia, Medellín gana premio como la ciudad más innovadora, los tres caines en horario estelar en RCN, Pablo Escobar, la Prepago, el Procurador Ordoñez y su lucha contra la corrupción, el Carrusel de la Contratación en Bogotá, el desastre de la izquierda, el Gobierno venezolano como anti modelo político, el juicio de Colmenares, el atraso de Bogotá y las improvisaciones de Petro.

Noticias y realidades mediáticas que tienen su propio  correlato, del cual poco o nada se dice en los mismos medios. Qué pensarán del reconocimiento a Uribe, todas las víctimas de los crímenes oficiales sucedidos en sus dos largos años de gobierno, sin desconocer la pujanza y la gran iniciativa empresarial paisa, poco se aborda, la inveterada violencia contra las mujeres, su persistente injusticia y desigualdad social. Vale la pena preguntarnos a quién beneficia la presentación televisiva de la serie los tres caines o el Patrón del Mal, se reconocen con ello a las víctimas o se continúa ensalzando a los victimarios. Por qué se encubre la nefasta labor del Procurador; quien azuza a la guerra, desconoce sentencias de la Corte Constitucional, fomenta el clientelismo y la corrupción al interior del ministerio público, y como si no bastará, administra justicia disciplinaria de forma selectiva y a conveniencia.

Por qué los grandes medios no han indagado y cubierto la trascendencia del carrusel de la contratación a nivel nacional que tuvo su mayor auge en el gobierno del “El gran colombiano”, por qué persisten en mostrar los gobiernos y las administraciones de izquierda como inviables y catastróficas, a propósito, en el 2012, Bogotá fue reconocida por la Revista de negocios de América económica y el informe de Global Cities Index, como una de las 8 mejores ciudades en el mundo para hacer negocios, ayer jueves 4 de julio se conoció que la empresa de Telecomunicaciones de Bogotá, ETB S.A. E.S.P.,-otrora candidata a la venta por el Presidente Santos-, fue elegida ganadora de los premios WPC LATAM AWARDS, en la categoría de mejor hosting para América Latina y el Caribe.

Será cierto que lo que pasa en Bogotá es solamente un cumulo de improvisaciones y desaciertos administrativos, o será que los grandes medios quieren tratar de ocultar, que la capital, con sus errores, simplemente se ha puesto a la vanguardia de la civilidad y de la lucha democrática en el país, verdadera causa de la animadversión mediática.

Muchas cosas están pasando, los grandes medios pueden decidir mantenerse ajenos a la realidad que los supera, reacios a sintonizarse con los nuevos anhelos nacionales, si se empeñan en mantenerse subordinados a los mezquinos intereses, cada vez, serán menos leídos, menos vistos. Parece que no se percatan que ya no están solos, que existen múltiples formas de comunicación, y por supuesto, nuevas ciudadanías, más conscientes y formadas, que no dependen de ellos para la toma de sus decisiones, y lo peor para ellos, están dispuestas a participar.

 

 

 

 

 

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