Warning: Illegal string offset 'custom_page_theme_template' in /home4/actualid/public_html/actualidadUrbana/wp-content/plugins/custom-page/custom-page.php on line 345
Publicado el: Jue, Mar 21st, 2013

La injusticia de la justicia

Comparte
Tags

Warning: Illegal string offset 'custom_page_theme_template' in /home4/actualid/public_html/actualidadUrbana/wp-content/plugins/custom-page/custom-page.php on line 345

unicorPor Unicor/

Estamos acostumbrados a que nos informen acerca de las grandes inconsistencias que tiene la administración de justicia en Colombia, prácticamente, a diario se conocen decisiones que desdicen de la eficiencia y de la imparcialidad, que deben caracterizar como soporte de una convivencia pacifica, este subsistema social.

Es aquí donde podríamos enumerar y enumerar casos simbólicos que confirman el viejo adagio popular de que la ley es solo para los de ruana: la pena de cárcel decidida en tiempo record por una presunta deuda, impuesta al ex personero indígena de Bogotá, Francisco Rojas Birry; en contra de las prescripciones constitucionales y de la doctrina civil, de prohibir la cárcel por deudas, en contraste con las dilaciones de procesos como en el del Ex ministro Diego Palacios y las casas por cárcel concedidas a otros como a Bernardo Moreno acusado de participar de las chuzadas y de los seguimientos ilegales a periodistas, magistrados y políticos de oposición; quien acaba de ser enviado para la casa porque según un juez, no representa peligro para la sociedad.  Los demás  privilegios deparados para los reos aforados, quienes como sindicados o condenados siguen paseándose de academia en academia manteniendo rangos y mandos; verbigracia, Plazas Vega, Samuel Moreno,  Andrés Felipe Arias, entre muchos otros. Lo anterior sucede en un país donde la mayoría de internos tienen que sufrir hacinamiento, enfermedades, mala alimentación y toda clase de violaciones a los derechos humanos.

Sin embargo, a la par de estos sonados casos penales, en otras jurisdicciones también se observan errores y abusos que horrorizan al más desprevenido defensor del estado social de derecho, veamos:

Dos humildes padres de familia, afectados por el fenómeno del desplazamiento en un pueblo del Quindío, iniciaron acción de reparación directa contra un hospital publico por los perjuicios materiales y morales causados a su hijo menor con una inyección de diclofenaco mal aplicada, que le causo una lesión del nervio ciático y le dejó cojera, dolores y encogimiento, de carácter permanente.

Posteriormente,  los hermanos, en proceso separado, interpusieron otra demanda de reparación directa por los mismos hechos y contra el mismo hospital; buscando que el Estado les reconociera y pagará por los daños causados a su hermano menor. Las dos demandas, tanto la interpuesta a favor del niño, como la presentada por los hermanos, fueron falladas en primera instancia, en  contra por los dos juzgados administrativos de descongestión que las conocieron por competencia, es decir, les fueron negadas las pretensiones. Dicha situación no es nueva, se viene presentando usualmente, debido a que estos juzgados están siendo manejados por jueces contratados sin garantías, es decir, están prácticamente a prueba, por eso, no se comprometen a fallar en contra del Estado, de sus intereses, resulta más cómodo para ellos, negar y negar pretensiones, así hayan méritos para reconocer derechos. ¡Pero No!, para los jueces párvulos, es más importante su puesto de trabajo y estadía en la carrera  judicial.

Ya en segunda instancia el Tribunal Administrativo del Quindío, en una de sus salas, revocó la sentencia que negaba las pretensiones de los hermanos del menor y condenó al hospital de marras, a pagar  las sumas solicitadas por los daños causados a su hermano menor.

Hasta aquí, nada extraño, lo que desde una óptica constitucional, legal y social, genera  inconformidad, es que el mismo tribunal, en otra de sus salas, posteriormente,  le niega al mismo niño su derecho a ser reparado; es decir, a sus hermanos les reconocieron una indemnización  por unos daños causados a su hermano menor, empero, a la víctima, se le desconoce que sufrió daño, y la consecuente reparación.

Las referidas actuaciones jurisdiccionales desdicen de una correcta e idónea administración de justicia, además de la incoherencia planteada, un tribunal administrativo de la República de Colombia comete serios e inadmisibles errores constitucionales, legales y jurisprudenciales relacionados con: el desconocimiento de una sentencia judicial anterior, por lo tanto, de un fallo que hace transito a cosa juzgada material, desconoce derechos fundamentales, el debido proceso, la dignidad del ser humano, la igualdad; una circunstancia de especial interés relacionada con las dos sentencias, es que tanto la que reconoce derechos como la que los desconoce, aparecen suscritas por una misma magistrada; es decir, la misma funcionaria hace parte de una sala que reconoce y otra que los desconoce, dicha magistrada aparece suscribiendo a la vez dos sentencias que se contradicen en su fundamento jurídico, jurisprudencial y en la decisión de fondo.

La situación anterior, describe la forma como se le niega justicia a un menor afectado por el fenómeno del desplazamiento, que sufrió un daño injusto cuando su madre lo llevo a un hospital público por un fuerte dolor de oído, y se lo entregaron con una disminución en su capacidad física y funcional, dicha actuación contradictoria e ilegal del Tribunal Administrativo del Quindío, desconoce arbitrariamente, la Constitución Política de Colombia, los postulados del  estado social de derecho, los derechos fundamentales del ser humano. La preeminencia de los derechos del niño, su derecho a la integridad física, a la salud, al cuidado, y se inobserva la directriz constitucional relacionada con los niños y niñas quienes “(…) Serán protegidos contra toda forma de abandono…, violencia física o moral… (..) la familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación de asistir y proteger al niño para garantizar su desarrollo armónico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos… los derechos de los niños prevalecen sobre los derechos de los demás…”.

Actuando en derecho, los afectados interpusieron acción de tutela, y en estos momentos la referida actuación esta siendo conocida por el Consejo de Estado, se espera que el máximo tribunal de la justicia administrativa corrija el tremendo error cometido por el tribunal. La paz, la reconciliación requieren de una administración de justicia justa e imparcial, técnica y responsable, tantas y tan graves inconsistencia deben ser superadas, de lo contrario, sus erróneas decisiones seguirán siendo generadoras de inconformismo y desintegración social.

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar estos tags en HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>