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Publicado el: Mar, Jun 10th, 2014

COLOMBIA: BILINGUISMO Y GLOBALIZACIÓN. MANO DE OBRA BUENA, BARATA Y BILINGÜE


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inglesPor: Carlos Ortega/ Profesor de Inglés / UNIGUAJIRA

“El programa de bilingüismo del ministerio no se refiere a las más de 60 lenguas aborígenes que se hablan en Colombia, ni a sus contextos de bilingüismo reales existentes en todo el territorio”

Colombia ha adoptado el inglés como la segunda lengua oficial del país.  Y hablando en términos académicos, pareciera ser la primera lengua, dada la urgencia y el status con las que el Ministerio de Educación Nacional decidió establecerla, o mejor imponerla, intensamente en la educación superior del país con su programa de bilingüismo del 2006.

El asunto se remonta a unos años atrás cuando las políticas del gobierno de Álvaro Uribe, dedicadas a captar la mayor cantidad de inversión extranjera en nuestro país, convocaron a cuanta empresa multinacional existiera para que viniera a Colombia a explotar los recursos de su interés, ofreciéndoles regímenes libre de impuestos y brindándoles todas las condiciones para que sus ganancias fueran las mejores, las óptimas, mejores incluso que en Tailandia, o en Pakistán, por ejemplo.

Fue entonces cuando el genio presidente, seguramente inspirado por los milagros hechos por el zar de la economía local, doctor Zuluaga, en su paso por el ministerio, decidió que había que mejorar la subasta de los recursos naturales del país.  No sólo bastaba con ofrecerles todas las condiciones favorables de operatividad y competencia (ya que, por ejemplo, le dieron por ley un status social a la minería, cosa que la agricultura no tiene) y, cerraron acuerdos de TLC con países ricos que quisieran comerciar con Colombia, creando así las condiciones menos favorables para los productores nuestros -lo que ya se ha vuelto vox populi, especialmente ahora, después de los recientes paros agrarios.

Era necesario seducirlos con ofertas de mano de obra barata y calificada.  Y entonces florecieron en Colombia cientos de institutos técnicos y tecnológicos como por arte de magia.  El SENA se convirtió en el modelo de educación del país. Todavía hoy podemos ver, vestido de campaña, al candidato Zuluaga prometiéndoles educación en el Sena a todos los colombianos que salgan del bachillerato. La universidad pública para Uribe no era ya un negocio rentable.  Más bien se le había convertido en un problema de insurgencia, de FARC, tal como vocifera. Había que hacer todo lo posible por acabarlas, por recortar sus presupuestos, por desacreditarlas.  Y así como en la educación, también en la salud y en comunicaciones y en servicios públicos y en turismo y en cuanto negocio que pueda producir ganancia en el país. Hasta la basura es tan rentable que ya hemos visto lo que ha pasado en Bogotá con Gustavo Petro, etc.

Había que ofrecerles a los inversionistas extranjeros un escenario todavía más seductor.  ¿Cómo sería de rentable no sólo ofrecerles trabajadores preparados técnica y tecnológicamente, sino también hablantes de inglés? ¡No, por favor, Colombia el paraíso para la inversión extranjera! Fue entonces cuando el pequeño genio le dio la orden a su ministerio de educación para que adoptara los mejores estándares que existieran en el mundo para que todos los colombianos pudiéramos hablar inglés, sin ningún problema. Y fue ahí cuando descubrieron que en Europa ya habían realizado la tarea, la cual se adaptaba maravillosamente a las necesidades de los colombianos de bien.  El Marco de Referencia de la Comunidad Europea para la enseñanza, aprendizaje y la evaluación de lenguas (MRE).

Resulta que el Consejo Europeo decidió en los ochenta crear una comisión de expertos para que propusieran una solución a los problemas de movilidad, comunicación e intercambio entre los países europeos, dadas sus condiciones de pluralidad cultural y lingüística. Y los doctos se dieron a la tarea tomando referentes que venían desde Comenius hasta la filología comparada del siglo XX.  Presentaron su primer borrador a la Comunidad Europea en 1996, una publicación en 2001 y una revisión final en el 2003. Los países europeos lo tomaron en consideración y países como Francia, por ejemplo, lo adoptaron en 2005. Misteriosamente, Colombia lo adoptó en  enero del 2004. Sin mediar estudios, ni consideraciones.  Ya algunos académicos de reconocidas universidades del país, han cuestionado la manera como se adoptó el MRE y lo han referido como una imposición.  Como si nadie se hubiera dado cuenta. Por supuesto que el ministerio hizo su tarea de avalar la adopción del marco de referencia extranjero y en 2006 publicó la ley nacional del bilingüismo.

Se realizaron entonces talleres de socialización del nuevo régimen para el aprendizaje, la enseñanza y la evaluación del inglés en todo el país.  Se adoptaron los índices europeos de A1, A2, B1, B2 y C1, para dar cuenta de los niveles de competencia y proficiencia que deben alcanzarse para finalmente convertirnos en ciudadanos bilingües del inglés y el español.  Con tal fin se convocaron los programas de educación superior que impartieran el inglés en el país.  Se les dio prioridad, evidentemente, a los institutos técnicos y tecnológicos.  Programas de licenciatura en lenguas extrajeras fueron excluidos en aquellas universidades donde ya existieran institutos técnicos. Se realizaron talleres a lo largo y ancho del país, garantizándoles a sus asistentes los mejores beneficios de transporte y viáticos. Yo por ejemplo, beneficiario del programa, pude quedarme durante un mes en otra ciudad, recibiendo una capacitación que realmente no ofreció nada nuevo en materia de la enseñanza del inglés, y en un hotel lujoso que pertenecía nada más ni nada menos que a uno de los tantos consorcios económicos del mismísimo presidente de la república, doctor Álvaro Uribe Vélez. Claro que después de una semana de estar pidiendo a la carta en el restaurante del hotel a cuenta del ministerio, nos limitaron las comidas al desayuno, únicamente. Cada cual se queda con su tajada, o su untao de mermelada pues, como se dice hoy en día.

El programa de bilingüismo del ministerio no se refiere a las más de 60 lenguas aborígenes que se hablan en Colombia, ni a sus contextos de bilingüismo reales existentes en todo el territorio. No, ni siquiera sobre alguna promoción de la lecto-escritura del español, problema palpable y generalizado en el país.

No, nada de eso.  El ministerio abogó por brindarle a todos los colombianos la posibilidad de ser más productivos, más competitivos, más globales, en una palabra, más modernos, al ponerlos a estudiar más de 500 horas de inglés en cualquier programa de educación superior que escogieran. Y así las carreras universitarias se llenaron arbitrariamente de numerosos niveles de inglés, lo que hasta el momento, salvo pocas excepciones en el sector privado, no han servido para mejorar el manejo del inglés como lengua extranjera o como segunda lengua, ni para nada.

Las razones son obvias. El MRE sirve para Europa. Latinoamérica, Colombia y Chile en particular por haber adoptado el modelo, son países completamente diferentes. Los referentes y los objetivos del MRE son europeos y poco tienen que ver con nuestras realidades latinoamericanas. La adopción del modelo europeo en Colombia respondió más a un afán de política económica que a cualquier esquema educativo. La intención real del anterior gobierno colombiano era la de convertir la educación en un instrumento más de utilidad para las compañías extranjeras multinacionales que invierten en Colombia y hacer su estadía mucho más productiva y amable.

Colombia tiene que competir con suficiencia en el nuevo régimen de economía global. A pesar del genocidio inaudito de campesinos, del desplazamientos de millones, de la miseria latente de la mitad de su población, de los niveles bárbaros de corrupción e impunidad, somos todavía un país con riquezas materiales y culturales únicas en el mundo. Y a pesar del oscuro dominio de fuerzas brutales que siguen imponiendo sus intereses en los medios de comunicación masiva y en las esquinas de los barrios, tenemos aún la esperanza de convertir algún día este país en uno de los mejores vivideros del mundo.

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  1. Quien es el autor ??! Y sus fuentes ??

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