Publicado el: Mar, Feb 4th, 2014

Caso Petro: Veinte diatribas apostilladas


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mano del no3Por Guillermo Segovia Mora/

“Contra viento y marea, Petro no ha sido destituido, va adelante en la revocatoria y arriba en las encuestas”

1. La Presidenta del Consejo de Estado, María Claudia Rojas,  declaró su impedimento  para estudiar  la  tutela que garantizó los derechos de Petro, por tener un hijo vinculado en la Procuraduría de Ordoñez -por situaciones similares o parecidas, debido al carrusel de la justicia, tuvieron que inhabilitarse otros tres magistrados-, pero le trazó anticipadamente línea a sus compañeros de sala, que deberán examinar la determinación del Tribunal Superior, afirmando que el mecanismo en el caso es improcedente. En una corporación permeada por el ordoñismo, ese prejugamiento  es suficiente demostración de la falta de garantías y el desacato al artículo 23 de la Convención Interamericana de Derechos Humanos, que Colombia está obligada a cumplir por jurisprudencia constitucional, como lo recuerda el Presidente de la Corte Interamericana, Humberto Sierra Porto.

2. Los medios calificaron de misión de ciudadanos en representación de los colombianos, el viaje a EE.UU. de un grupo de interés encabezado por Jaime Castro, a presionar ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en contra de las medidas cautelares a favor de Petro. Deberían aclarar que la comitiva fue costeada por un centro de pensamiento derechista y estaba integrada, entre otros, por el presidente de los comerciantes, chocados con la peatonalización de la Séptima. También, que Castro afirmó que tales medidas no procedían ya que la justicia colombiana asumió  el caso demostrando que había instrumentos internos para garantizar los derechos del Alcalde, argumento que ante la reacción contra el magistrado Armenta, el desdén del Procurador, la estigmatización de  las tutelas, las presiones y sospechas frente al Consejo de Estado y el citado viaje, queda en entredicho.

3. El abogado  Rafael Nieto Loaiza se sumó a la petición del grupo de Castro a la Comisión, con el mismo entusiasmo con el que recibió los millonarios honorarios que le pagó el Estado colombiano por una plagiada y mediocre defensa sobre  el caso del holocausto del Palacio de Justicia, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, tan inane que llevó a que el gobierno Santos aceptara, no sin esguinces, la responsabilidad estatal en la desaparición de 11 personas en esa masacre, para  evitar una condena vergonzosa. En ese proceso, Jaime Castro, el mismo que acudió a la Comisión contra Petro, declaró ante la CIDH, como ministro  de gobierno para el momento de los hechos, que el gobierno ordenó cañonear el edificio “para que los atrapados en el  interior respiraran”, mientras se incineraban y, en el entretiempo, desde afuera, los acribillaban.   

4. El Representante Miguel Gómez creyó haber encontrado en la revocatoria del mandato del alcalde Petro la catapulta que no le ha dado su desempeño parlamentario y hacia él miraron quienes querían acabar con ese “experimento” desde antes de que comenzara. Fustigaban al alcalde a renunciar a los recursos legales y medirse a la trinca que le habían montado, pero éste, advertido de movidas no muy claras pidió a la Registraduría verificar. Entre tanto, el Procurador lo destituyó e inhabilitó, Petro desnudó el fallo en su esencia política y la movilización popular lo cuestionó hasta echarlo para atrás a punta de tutelas. Mientras se decide la legalidad o no de la providencia disciplinaria, podría realizarse la revocatoria, pero ahora Gómez, ante la popularidad de Petro, se “patraseó”. Que es mucho gasto, dijo primero, que el Alcalde tiene el poder de la administración y el apenas lo de “dos sueldos” para hacer campaña, después. Se le  acabó el entusiasmo.   

5. Ante la contundente movilización popular de respaldo a Petro, los medios más liberales, temerosos de las implicaciones de la indignación para el establecimiento, no obstante sus críticas a los desafueros del Procurador, trataron de actuar como dique de contención y quedaron mal parados. El Espectador pedía al alcalde no más agitación y Semana editorializó su portada ¡No más balcón!  Aparte del generalizado rechazo a la revista por su parcialidad, sendos artículos de politólogos y analistas les argumentaron  que la democracia colombiana es apenas una fachada a causa de la represión de la participación popular, ingrediente que, en el caso Petro, marca la emergencia actuante de las nuevas ciudadanías y un soplo vivificante al oxidado régimen político.   

6. Sorprendido por la admisión de la tutela a favor del alcalde y la suspensión de su destitución, el Procurador realizó una rápida correría por los estudios de los medios para dar parte de tranquilidad de que su decisión se impondrá. En las amenas tertulias con los periodistas,  calificó como   como un “copy paste, una  copialina” el recurso contra el fallo y la recusación contra él, que presentaron  los abogados del alcalde, seguramente recordando que a la providencia de su antecesor, que sancionaba a los exministros de Uribe  por la “Yidispolítica”, su despacho apenas  le suprimió los párrafos probatorios para absolverlos y allanarle al jefe de aquellos el camino a su funesta reelección en 2006.

7. En el set de City Tv  Ordóñez con sonrisa socarrona y la venia complaciente de su entrevistador, dijo que “Petro se va por mal alcalde”, afirmación que cuestiona el  proceso disciplinario que le adelantó, dado que esa calificación es la resultante de un control o juicio de carácter político que les corresponde a las corporaciones públicas en cuanto a determinaciones tomadas y al pueblo soberano, a través de la revocatoria de mandato, cuando haya demostración ostensible de que éste se está incumpliendo, previo el cumplimiento de los requisitos legales. De manera que el Procurador, aparte de la posible inconstitucionalidad e ilegalidad del procedimiento y el fallo, podría estar usurpando funciones de otras ramas del poder y del constituyente primario.

8. El Procurador y el exalcalde Castro ironizaron al magistrado Armenta por su celeridad en el caso de la tutela a favor del alcalde, interpuesta en diciembre, que admitió el 13 de enero, apenas unos días después de que Ordóñez ratificara la sanción contra Petro, como “una inusual demostración de celeridad y eficacia del magistrado”, pues acababa de llegar de vacaciones. Nadie reparó en que fue mucho más eficaz el Procurador, que comunicó la ratificación de la providencia tres horas después de retornar al despacho, anticipando precipitadamente las suyas.  Ambos trabajaron sus asuntos pendientes en el descanso, pero, para ciertos demócratas, el mérito o el descredito depende de si una acción se sojuzga a sus intereses

9. Con el falso argumento del abuso de la tutela -más de 800 fueron interpuestas en defensa de los derechos políticos del alcalde,  de sus electores, y en general de la ciudadanía-, algunos medios, columnistas y abogados -adversarios taimados del mecanismo de protección- armaron un gran escándalo y reclaman reformas para acotarla. Semana se contorsionó para fundamentar que en las sentencias debía primar el criterio jurídico antes que el político. Pero la información disponible rebate estos  argumentos. Es una cifra insignificante frente al casi millón en defensa del derecho a la salud y la justicia tiene mecanismos para darle agilidad procesal. Lo grave en realidad, es que en diciembre de 2013, el Congreso aprobó la Ley 336 que impone  la regla fiscal a todas  las sentencias judiciales, incluidas, desde luego, las de tutela, cuando tienen costo para el Estado. Lo que en la práctica, si la Corte Constitucional no vuelve por sus fueros, daría a la  protección de derechos fundamentales por vía de tutela un  golpe mortal. Ahí calladitos.   

10. El Alcalde Mayor y el Secretario de Educación le informaron al redactor de El Tiempo, Yesid Lancheros que existían sospechas de irregularidades en el proceso de contratación para la construcción de la sede de la Universidad Distrital en Bosa. De hecho la Distrital  también fue víctima del “cartel de la contratación” en la alcaldía Moreno. Con todo, la fase de contratación culminó y se dio inicio a la obra con un acto público que protocolariamente debía ser presidido por Petro, quien realzó el impacto social que tendrá la construcción. Tal situación fue aprovechada por el periódico para titular “Con escándalo inicia obra de la Distrital” y redactar contaminando a Petro. La nota calla sobre las denuncias que el Alcalde y el Secretario de Educación  le hicieron  al periodista; que en el Consejo Superior de la universidad el Alcalde, con un representante, tiene posición minoritaria, y que el ente es autónomo. Algo similar pasó con notas posteriores sobre semaforización y el Bronx. Al parecer, la matriz  redaccional de El Tiempo contra Petro es inducir sospechas y profetizar fracasos

11. Pese a los esfuerzos de la Administración Distrital para tomar medidas que incidan en la compleja y agobiante movilidad de la ciudad, en algo afectada positivamente por las modificaciones  a las restricciones  del Pico y Placa, que de nuevo tendrán variaciones radicales que implican civismo y compromiso ciudadano en el acatamiento a las limitaciones para beneficio de todos, Semana y Noticias  RCN televisión, descontextualizando la problemática, minimizando los logros y cuestionando de antemano las medidas que entrarán a regir a mediados de febrero, ponen el foco en la actual administración. Así, tratan de responsabilizar al Alcalde Mayor de Bogotá de la crisis de un sistema plagado de antecedentes negativos y una de las mayores dificultades que afrontan las urbes en el mundo.

12. Gustavo Gómez declara con cortesía engañosa al aire en Caracol radio, con algarabía pendenciera del corrillo, refiriéndose a Hollman Morris: “aquí lo queremos” y minutos después escribe en twitter que es un “periodista de bolsillo”. Maurcio Botero escribe en El Espectador que  Morris es un “remedo de periodista”, cuando de lejos es el más reconocido nacional e internacionalmente por su compromiso con la Libertad de expresión, el derecho a la información y los derechos humanos. Plinio Mendoza lo sentencia como periodista de las Farc, a conciencia de lo que significa tal señalamiento. Darcy Quinn animada por la presencia del Procurador en la “mesa de trabajo” de la misma cadena radial, en rictus incendiario, lo impele a sancionar funcionarios distritales supuestamente vinculados con las movilizaciones en favor de Petro, entre ellos, al gerente de Canal Capital -solicitud que coadyuvan sus “colegas” de la Blu. Estos son los ilustres periodistas que juran defender la libertad de prensa.

13. Una declaración matutina de Hollman Morris en Barranquilla a Blu radio, donde califica a la plancha uribista como una lista para la guerra;  en la tarde, luego de denunciado por el gobierno un supuesto atentado contra el expresidente, es sacada al aire editada, como una de las reacciones a la noticia y así se cuelga en la web de la emisora. Moris fue uno de los blancos de la policía secreta (DAS) en el gobierno Uribe y tuvo que abandonar el país a causa de ello para proteger su vida. En ese mismo medio, Héctor Riveros afirmó la sandez de que  los periodistas, cuando se les requiere como tales en la función pública, son funcionarios públicos y dejan de ser periodistas. Y ejemplifica socarronamente con Ricardo Galán, sin aterrizar que éste fue Jefe de la Oficina de Prensa de Uribe, por ser periodista. Lo que quería decir era otra bobada, que por ser gerente de Canal Capital, Hollman no puede ejercer el periodismo. En últimas, que le teme al periodismo revelador de Morris.

14. Felipe Zuleta Lleras, otro de Blu radio, pero en Semana y apenas unos meses de posesionado el alcalde -luego de propiciar la judicialización del cartel de la contratación (los Nule incluidos-, de manera torticera y mendaz calumnió con desfachatez a Petro en julio de 2012: “Llega Gustavo Petro, actual alcalde. improvisador, populista, mentiroso, arrogante y ligado a los delincuentes Nule, vínculos que no ha querido explicar pero que, pronostico desde ya, le costarán el puesto antes de que finalice el año (…)Todos los días suelta ideas locas (…) Petro no ha hecho más estupideces porque no ha tenido tiempo. Por fortuna, ha dejado en su campaña a la Alcaldía, y durante su mandato, todas las pruebas de sus vínculos con unos delincuentes que lo llevaron a la Alcaldía, pero que le costará la misma (…). (Separata revista Semana  “El Centro Unido”, sección  Opinión: “Bogotá: ¿Cómo es que vamos?”, Págs. 120-121, Julio 22 de 2012). No se ha retractado y no lo hará por la soberbia altanera de la elite.

 

15. Darcy Quinn pontifica sobre el lío de las basuras en Bogotá, sin advertirle a su audiencia de Caracol radio, que está casada con uno de los dueños de las empresas que han monopolizado el negocio de las rutas y la recolección de residuos.  Darío Arizmendi se desgañita contra Gustavo Petro desde antes de empezar su gobierno, porque no gusta de él y aborrece sus políticas, editorializa en contra de cualquier hecho de la alcaldía y sobre todo a favor de la determinación del Procurador, pero se cuida de hacer pública su amistad con Alberto Ríos y William Vélez, grandes empresarios, entre otros, del negocio de las basuras.

16. Yamit Amad pone a repetir a las modelos presentadoras (lástima por la periodista Inés María Zabaraín), con un histrionismo repugnante, los chismes fabricados por él, en la sección “1,2, 3”, útiles a sí mismo y a los de su círculo de interés, disfrazados de primicias informativas. Catalina Aristizábal, cuya belleza admiro pero de su conocimiento de filosofía sospecho, sostuvo en el fatídico espacio que les libretea Amad, que el gobierno de Bogotá Humana es marxista-chavista. Aparte de que es una estupidez  (aunque lo dicen para desprestigiar), sabrá la niña lo que “´ice”.

17. En una salida cantinflesca,  Amat  puso a arengar, el 14 de enero de 2013, a Adriana Tono lo que le dijo a él el extodero  Jaime Castro: “El autogolazo del alcalde Gustavo Petro para tratar, nuevamente, de evitar su retiro del cargo” porque, supuestamente, la tutela favorable del magistrado Armenta dejaba sin piso la solicitud de medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Tono fuera de tono grito  “Como grita Vinasco: Autogooooolaaazoooooooooooo!” y emotiva cerró “Gooooool… Y que no me esperen en la casa”. Si había tanta certeza, entonces para qué fue Castro después a Washington a rogarle  a la Comisión que no conceda las cautelares. Fuera de lugar total.

 

18. María Isabel Rueda llamó “síndrome del ladrón” a la autoconvocada  y multitudianaria movilización del 9 de diciembre de 2013 de rechazo a la destitución de Petro y en su apoyo, como si el alcalde fuera un raponero y los ciudadanos unos idiotas; calificó de concurrencia de marihuaneros y desadaptados las varias manifestaciones subsecuentes; no titubeo en La W para hacer la aviesa afirmación de que las declaraciones de Manuel Sánchez y Emilio Tapia, convictos por el cartel de la corrupción, sobre la existencia de un complot para derrocar al alcalde, son una componenda de éste, quien precisamente dio pie al procesamiento de los implicados en el robo a Bogotá en la administración Moreno Rojas. Antecedente que los medios callan o citan al desgaire para  hacer  aparecer como actual la corrupción. Así se fabrican los consensos golpistas.

19. La misma doña, en El Tiempo, llamó calanchines a los ciudadanos que interpusieron las tutelas defendiendo sus derechos políticos, que ella reduce al ejercicio formal y subalterno de votar y ellos amplían a la concepción constitucional liberal de pensar, opinar, elegir y ser elegidos, movilizarse y exigir que se respete su decisión, e imploró  a las cortes imponer su jurisprudencia -que para el caso Petro se encuentra en cuestión al desconocer la Convención Americana de los Derechos Humanos- y poner orden a  la guachafita armada por ese “levantado” del alcalde. En arrolladoras entrevistas respondió  a dúo  con su entrevistado, el Procurador, la justificación de la sanción a Petro y utilizó con anzuelo a Álvaro Tirado Mejía para meter miedo con las  graves consecuencias para el país de otorgarse medidas  cautelares a Petro, sin decir cuáles. Que baja estima por el pueblo y la democracia, y qué hubris.

20. Nunca antes,  una Plaza de Bolívar desbordada de gente el 9 y el 13 de diciembre de 2013 y el 10, 13  y 22 de enero de 2014 puso tan en ridículo el conocimiento de las operaciones básicas de matemáticas ni en mayor evidencia la miopía y otras deficiencias ópticas de los políticos opositores a Petro, sus copartidarios en  los medios y sus periodistas. En algunas salas de redacción es hora de repasar la  aritmética y el cálculo, la historia y la geografía, la cátedra de Constitución y Democracia, de ponerse anteojos y, a lo mejor… rodilleras.

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  1. Luis Gomez dice:

    Buena nota… tiene algunos sesgos pro Petro pero pues esta bien escrita

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