Warning: Illegal string offset 'custom_page_theme_template' in /home4/actualid/public_html/actualidadUrbana/wp-content/plugins/custom-page/custom-page.php on line 345
Publicado el: Mie, Nov 14th, 2012

Acuerdos Comerciales vs Derechos Humanos

Comparte
Tags

Warning: Illegal string offset 'custom_page_theme_template' in /home4/actualid/public_html/actualidadUrbana/wp-content/plugins/custom-page/custom-page.php on line 345

Después de la firma del TLC con Estados Unidos, el próximo y más apetecido objetivo del Gobierno colombiano en materia de comercio es la Unión Europea. Sin embargo la piedra en el zapato es, de nuevo, la retahíla de los “Derechos Humanos”.  ¿Será que el Parlamento Europeo va en serio exigiendo el respeto de los Derechos Humanos por encima de un “acuerdo comercial gana-gana para las dos partes”? ¿O será que se hace el ciego confiado y de nuevo los “Derechos Humanos” tienen poco que ver en los tratados comerciales?

El pasado mes de junio se firmó el TLC entre Colombia y la Unión Europea. Sin embargo para que entre en vigor debe ser aprobado tanto por el Congreso colombiano como por el Parlamento Europeo.

En cuanto al Congreso, ya se ha creado un “foro” para discutir las ventajas y desventajas del TLC, discusión que seguramente estará enfrascada en la cifra de 500 millones: 500 millones de euros de beneficio mutuo y 500 millones de consumidores europeos con gran poder adquisitivo. ¡Un millón de razones para votar sí! Esperemos a ver si se menciona eso de “los Derechos Humanos” en el Congreso o por lo menos en la posterior revisión de la Corte Constitucional.

Por otro lado el Parlamento Europeo sí que mencionó los Derechos Humanos.  En el pasado mes de mayo pidió al gobierno colombiano establecer una hoja de ruta transparente y vinculante para proteger a los sindicalistas, los Derechos Humanos y el medio ambiente, así como garantizar la libertad de asociación, el derecho a la negociación colectiva  e inspecciones laborales estrictas para sancionar malos tratos a los trabajadores y trabajadoras. A lo que el embajador Rodrigo Rivera responde presentando el plan de acción del gobierno en esta materia por medio de 56 metas “concretas, claras, realistas y ambiciosas”. Entonces queda aplazada la respuesta del Parlamento Europeo hasta finales de noviembre; supongo que en este lapso de tiempo estudiarán dicho “plan de acción”, el cual no ha sido publicado ni en la página del Ministerio de Relaciones Exteriores, ni en la del Parlamento Europeo, por lo que no sabemos a ciencia cierta en qué consisten esas 56 metas concretas.

El temor es que el plan de acción pudiese quedarse en “buenas intenciones” o tan solo en intenciones por parte del gobierno colombiano una vez firmado el TLC.

Cuando un niño caprichoso quiere con todo su corazón un juguete nuevo es el mejor momento que tienen papá y mamá para conseguir que el niño se porte bien, y hasta que no haya demostrado que se porta bien, no hay juguete. Y ¿Colombia puede demostrar en estos 20 días que se ha portado bien?.

Me queda la duda si es posible que en las 56 metas de Rivera se incluya una vía de solución efectiva que garantice el cumplimiento de los Derechos Humanos en Colombia. Lo que sí está claro es que después de décadas de masacres de sindicalistas y de asesinatos extrajudiciales (el más reciente caso “la masacre de las tomateras” ocurrido justo en estos veinte días de reflexión del Parlamento) y con 1.713 investigaciones de crímenes cometidos por el Ejército colombiano que han estado por años esperando sentencia, en solo 20 días no es posible que resuelva sobre estas y todas las demás violaciones de los Derechos humanos (y con la congestión después del paro judicial es poco probable…), bueno, que la impunidad era un problema de gestiones anteriores, ¿entonces en tres semanas se aplicarán las medidas para garantizar la no impunidad que no se han aplicado en 2 años y medio de gestión del actual presidente?

Yo lo veo complicado… a ver si el Parlamento lo “ve”.

Lo que veo complicado no es que el gobierno colombiano en sus 56 metas no esté describiendo su estrategia para garantizar el cumplimiento de los Derechos Humanos, ¡lo que veo complicado es que lo cumpla! Complicado es que tras años de conversaciones para la firma del TLC con la Unión Europea, años durante los cuales los actos de violación de la vida y de los derechos fundamentales siguen siendo el pan de cada día, se crea en una manifestación escrita, en 56 puntos en el papel, y se haga caso omiso a la evidencia de las cifras que gritan que el gobierno no está preparado (y no parece tener intenciones de estarlo) para garantizar el cumplimiento de los Derechos Humanos en Colombia.

Es una gran carta que el Parlamento puede jugar si en realidad está comprometido con la defensa de los Derechos Humanos y no se repite la misma historia con el TLC de Estados Unidos, que tranquilamente entra en vigor después de “hacer mención” sobre el tema. Parece que fuera más un discurso protocolario que el real compromiso de los gobiernos respecto a la realidad de violación de los Derechos Humanos que viven millones de colombianos y colombianas. También parece que al son de la crisis es más fácil firmar acuerdos comerciales.

Pero lo que es en realidad triste, casi que aberrante, es que millones de crímenes impunes, masacres, desplazamientos forzados, violaciones sexuales, etc. tengan una esperanza de tener justicia gracias a la presión de un acuerdo comercial. Solo mencionarlo duele. ¿Le dolerá también al Parlamento o solamente está “siguiendo el protocolo” y en 2013 habemus TLC?

Supongamos que el Parlamento es consciente y coherente y que hasta que el gobierno colombiano no “demuestre que se ha portado bien”, es decir, hasta que no sean vinculantes los “56 puntos” que menciona Rivera y estén recogidos jurídicamente en la legislación colombiana,  hasta que no se hayan establecido los mecanismos suficientes para que la legislación sea cumplida y  hasta que no existan instrumentos efectivos y presupuesto para el seguimiento de los casos concretos, no se aprueba el TLC. Pues entonces ya que no podemos vencer en la guerra con la Unión Europea, llevémonos una medalla en la Batalla de España.

Y aquí entra en la escena otro embajador, el de España, Orlando Sardi de Lima, que como si hubiese preparado un monólogo para sábados felices dice que: “Colombia mantiene unas características de gobierno e instituciones y una seguridad jurídica que le ha garantizado en muchos años una posición internacional…”[1]. Bueno, hay que ser justos, no ha especificado qué clase de posición internacional ni a qué características de gobierno se refiere. Pero eso de “seguridad jurídica”… (Risas y pasa como finalista al siguiente programa).

Pero la intervención no es un comentario suelto, está enmarcada en la captación de inversionistas españoles, estrategia que ha tenido acciones como “reservar 3000 asientos para dedicar una tribuna completa a presentar en Europa su Marca País y rendir homenaje al futbolista colombiano Radamel Falcao García”[2] en el partido del pasado 11 de noviembre del Atlético de Madrid contra el Getafe. ¡Hasta regalaban un kit con la marca co-colombia a la entrada! Porque créanme, no todos los colombianos que viven en Madrid tienen plata para comprarse una bandera de Colombia, gorro y bufanda para 2 horas de partido. ¿Por qué no invertir esos 120.000 euros de entradas (276 millones de pesos!!) y lo que habrán costado los gorritos y bufandas en subsidios a los familiares que han dejado de recibir remesas por el desempleo de sus compatriotas que viven en Madrid?

Pero esa es otra y dolorosa historia; concentrémonos en que no hay necesidad de gastar tanto dinero en promocionar la “incondicional” apertura comercial de Colombia respecto de España. Por un lado España, dentro del marco de la crisis, está más que dispuesta a invertir en Colombia, donde existe una clase media consumista en crecimiento ideal para las empresas de servicios y comercio, y donde existe una “mega diversidad” ideal para extraer recursos naturales, como dice Santos en el video promocional de la marca co-colombia (no tartamudeo, así se llama): “tenemos lo que el mundo necesita y le estamos dando soluciones al mundo”. Soluciones que incluyen menor costo en las condiciones de bienestar que se deben garantizar a la mano de obra (el salario mínimo en España equivale a 1’475.000 pesos, mientras que en Colombia es de 566.700 pesos; los días de vacaciones remuneradas en Colombia son 15 días laborables y en España 22; el máximo de horas laborables semanales en Colombia es de 48 mientras que en España es de 40), y  sin embargo Sardi de Lima cree conveniente darle un empujoncito de no sé cuántos millones de pesos en propaganda, para que por si las dudas del TLC con la Unión Europea, España no deje de invertir.

Pero si existen dudas en el Parlamento Europeo respecto de la firma del TLC con Colombia por la falta de garantías de cumplimiento de los Derechos Humanos… ¿qué pinta España al respecto? ¿no está España dentro de la Unión Europea? Entonces si al niño la mamá le dice que no se ha portado bien y que no hay juguete, apela al papá para que se lo compre. El niño está invirtiendo en 3.000 entradas a partidos de fútbol, en foros invitando a pymes a invertir y en visitas de Santos a la península para que le compren un juguete que la UE está dubitativa en comprarle, sin tener que pasar por el trabajo de portarse bien.

España, Portugal y la Unión Europea en su conjunto tienen la responsabilidad de exigir de manera efectiva el cumplimiento de la “hoja de ruta” para dar un paso real en la garantía de Derechos Humanos. España no puede seguir el juego de la inversión extranjera sin mojarse y sin ser coherente con lo solicitado por el Parlamento.

No estoy pidiendo un aislacionismo para Colombia. Lo que se hace necesario es que la presión internacional en materia de Derechos Humanos sea efectiva, y aunque sea lamentable que los acuerdos comerciales ejerzan más presión que las ONG de Derechos Humanos y la misma ONU, y que un informe con una proyección de 500 millones de euros sea más relevante que otro informe con una cifra de 5 millones de desplazados internos, los acuerdos comerciales son una carta muy importante de jugar para que el gobierno no se haga el de la vista corta y para que empresas y gobiernos actores de los acuerdos comerciales jueguen su juego dentro de las normas el Derecho Internacional.

La omisión de la violación de los Derechos Humanos en Colombia hace cómplices a todas aquellas empresas y gobiernos que pueden ejercer presión al gobierno colombiano pero, por el contrario, siguen apoyando (por acción) el incremento del PIB de Colombia y (por omisión) la cifra de desplazados internos y de asesinatos impunes.

Como dice el título del informe del Movimiento Mundial de los Derechos Humanos (FIDH por sus siglas en inglés), “El Parlamento Europeo puede contribuir a que en Colombia cese la comisión de crímenes internacionales y que se respete la labor de los defensores y de los sindicalistas”; también puede ser que en tiempos de crisis la Unión Europea prefiera un buen acuerdo comercial.

 


[1] http://www.elespectador.com/noticias/economia/articulo-385351-colombia-anima-pymes-espanolas-invertir-el-pais

[2] https://www.facebook.com/events/262040387251635/

Displaying 1 Comments
Have Your Say
  1. Doris dice:

    Es increíble como en la UE ya van más allá de las narices de los implicados, acá nada se habla del TLC, es más ni sabía que el país andaba en esas, los medios no transmiten sino “pan y circo” reinas, series, transmilenio…y de lo importante nada. No es posible que nos estén metiendo los dedos a la boca otra vez y no lo sepamos, no es justo que los dolientes del país no tengamos el mínimo de interés por averiguar a quien nos están vendiendo todos los días porque esa es nuestra realidad… y mientras el parlamento europeo estudiando 56 puntos donde están las condiciones de compra y venta de los derechos de los colombianos. Dolor de patria y pena propia y ajena, por que nos pasan por la galleta, nos hacen quedar como imbéciles y soy una de esas personas que protestan pasivamente y se quedan sentadas esperando que un “milagro” ocurra. A ver si esto nos mueve!!

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar estos tags en HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>