Publicado el: Lun, Dic 15th, 2014

A SU MUERTE, URIBE URIBE NO HACIA PARTE DEL  PARTIDO LIBERAL*


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  RafaelUribe   Epígrafe: Como no se puede plantar un clavo en una pared cuarteada y húmeda sin que con él se desprendan pedazos de ella, así creo que ninguna idea de salvación puede tener asidero en una sociedad podrida y en vía de disolución. Apenas si el rayo cayendo a nuestros pies y la tempestad purificando la atmósfera, alcanzarían a producir un sacudimiento orgánico capaz de curarnos  y un cambio en el medio ambiente  que hiciese posible la continuación de la vida. Pero los incapaces para lo menos ¿cómo podrían ser capaces para lo más?  (Uribe Uribe)

   Epígrafe: Cuatro gatos son y, sin embargo, resisten contra la masa casi entera del partido. Son a él lo que el nacionalismo al país: una ínfima minoría, pero que no suelta el mando (Uribe Uribe)

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Con motivo del centenario de su muerte, y ante el prestigio creciente del pensamiento y la figura de Rafael Uribe Uribe, algunos propietarios del Partido Liberal han tenido la osadía de arrimarse al árbol frondoso y verde para fungir de herederos o causahabientes del gran sacrificado. A quienes lo hacen sin poder dar los frutos del árbol de la vida, habría que decirles que nuestro personaje, en FORMA EXPRESA Y PÚBLICA, RENUNCIÓ  AL PARTIDO LIBERAL.  Y que para que pudieran siquiera mirarlo de lejos, tendrían que sentir vergüenza,  amasarse de nuevo, convertirse en patriotas, amar a la comunidad, trabajar por ella sin interés personal, renunciar al neoliberalismo, defender las fronteras patrias, respetar el erario público, soltar la teta del presupuesto y, sobre todo, pedir perdón al pueblo por no haber condenado expresa e inequívocamente el paramilitarismo y la doctrina de la seguridad nacional que los dos partidos y el Estado vienen practicando desde cuando en 1965 se expidió el decreto 3398, que adoptó la doctrina del enemigo interno.   

En efecto:

Después de regresar de los campos de guerra, Uribe Uribe había marchado a Sur América a representar al país  ante los gobiernos de Argentina, Chile y Brasil, como ministro plenipotenciario del gobierno del  Gral. Rafael Reyes.  A su regreso en 1907, expresó:

“En mi despedida, hablé de nuestros partidos políticos y de lo inadecuados que son como vehículo para servir a la Patria, único norte al que deben dirigirse los hombres de pro(greso)….., y para encaminarse al cual es menester colocarse, no fuera, pero sí sobre dichos partidos, en región más alta y serena. En esa misma despedida escribí:

“Cuanto yo sea en punto de actividad, consagración y tino, lo pondré íntegramente al servicio de la República. De suerte que el fondo de mis creencias solo puede representar novedad para los que no leen, y si leen no recuerdan.

En mi situación de ánimo actual tenía que resolverme a hacer una de cinco cosas: o seguir sirviendo únicamente al liberalismo como hasta ahora, o volverme conservador, o fundar un nuevo partido, o servir solo a la patria, o retirarme de la vida pública. No queriendo hacer lo primero, y mucho menos lo segundo, ni considerando factible organizar un partido nuevo, mi camino es dedicarme a la Nación entera. (…) donde quiera que en lo pasado haya dicho partido, quiero que en adelante se lea Patria…”

“Si he dejado de ser liberal de los de Colombia, no es para retroceder a conservador, de los de Colombia también, sino al contrario, porque me he sentido estrecho en las filas de una comunidad que no ha querido renovar su programa en cuarenta años, y que debiendo ser un organismo vivo transformable y adaptable al medio en que le tocó desenvolverse, se ha inmovilizado en el elenco de fórmulas intocables  en el intocable Alcorán de Rionegro”.

“(…) Me separo irrevocablemente de la ralea de los políticos, porque creo que de ella dimanan los infortunios que sobre Colombia han caído. La norma de mi conducta será en adelante ofrecerme al país sin afiliarme a las facciones. Sectario nunca más; patriota siempre”. (Galvis Salazar, Fernando. Uribe Uribe. Autores Antioqueños vol. 12, 1962, págs. 262-263).

CREACIÓN DE UN  BLOQUE O  ALIANZA PARA ASUMIR EL PODER

Consecuente con su renuncia al PARTIDO Liberal, en 1909 Uribe Uribe crea el BLOQUE Liberal, y  llama a una coalición de todos los hombres de “buena voluntad” a que se pongan por encima de los partidos con fundamento en unos puntos específicos, que fue tomando una fuerza incontenible mientras palidecía el republicanismo al que pertenecían muchos de sus antiguos copartidarios, corriente que gobernó  entre 1910-1914.  El auge del BLOQUE dirigido por Uribe Uribe desata la ira de la UNION REPUBLICANA, de la que hacían parte el  grueso de los conservadores y un grupo muy significativo de los liberas,  ira que se acentuó porque el jefe del BLOQUE AUTONOMISTA había negado  su apoyo al candidato  liberal republicano. Y en un gesto audaz y práctico, sometió a la consideración del pueblo un programa sencillo y concreto, que como elementos fundamentales de la nueva y ascendente coalición contenía estos puntos:

-Sobreponer la patria a los partidos;

-Conservar y defender la integridad territorial;

-Sostener sin reservas la paz y la legalidad;

-fomentar la instrucción y la educación públicas; y

-acordar una tregua durante la cual se abstuviesen de tratar cuestiones políticas y religiosas candentes.

APOYO A JOSE VICENTE CONCHA

Sin sectarismo alguno y en busca de la armonía entre los colombianos, después de negar su apoyo al liberal republicano Nicolás Esguerra, impulsó la candidatura de José Vicente Concha, reconocido defensor de las libertades públicas.

Pues bien. Todos hemos sido testigos de las dificultades para hacer la paz en este país, aún hoy cuando ya hace unos años entró la doctrina de los derechos humanos al torrente de las constituciones de postguerra. ¿Cómo sería la situación desde cuando en 1905 Uribe Uribe ingresó al Gobierno del gral. Reyes  y hasta  la fecha de su asesinato?

El hecho de haber apoyado al general Reyes, la renuncia al partido liberal, la formulación de una coalición sobre bases concretas que estuviera por encima de los partidos y el marchitamiento de la Unión Republicana al final del periodo del Gobierno de Carlos E. Restrepo (1910 – 1914), y por añadidura su apoyo al conservador  José Vicente Concha, exacerbó los ataques de sus enemigos, especialmente  de la UNIÓN REPUBLICANA,  popularmente conocida como el “Canapé republicano” porque sus  miembros cabían en un sofá, y sobre todo, el prestigio creciente de Rafael Uribe Uribe atizó la furia de sus antiguos copartidarios y del republicanismo, quienes en los medios de comunicación, en conferencias públicas y privadas y en cualquier parte en donde podían hacerlo, crearon una atmósfera de odio, de persecución y de envidia contra el General.

El entorno enfermizo de la época  fue descrito en el discurso del maestro Guillermo Valencia en el primer aniversario del magnicidio,  cuando en el Capitolio y en nombre del Senado, dijo:

“Cuanto aquí palpo es ruin, cuanto aquí miro es turbio, una densa valla de tinieblas nos tiene separados de ti.  Es preciso ir muy lejos, volar hacia el pasado, buscar en las repúblicas antiguas el adecuado signo con que valorar tus preeminencias. Solamente así podremos a justicia ensalzarte y engrandecerte. ¡Encarnación de extraños tiempos! Arranco para ti de un pentélico bloque  estas líneas de Simónides para los que sucumbieron gloriosamente en la inmortal garganta: <Los hombres ilustres -y tú lo fuiste entre ellos-  tienen toda la tierra como sepulcro, y no solamente las inscripciones grabadas sobre la patria dan testimonio para ellos, sino que en las mismas comarcas extranjeras un recuerdo no escrito vive en todas las almas y representa su generosidad muy más aún que sus acciones>. Mientras viva Colombia y mientras viva América, mientras perdure la gloria y subsista el prestigio, habrás de vivir tú, ¡oh mi noble amigo, oh inolvidable Uribe Uribe!.” (Maestro Guillermo Valencia. Discurso pronunciado el 15 de octubre de 1915 en el Capitolio en representación del Senado con motivo de la colocación de una lápida conmemorativa. Citado en Uribe Uribe. Discursos, Cámara de Representantes 1896, pags. 240-249).

Aún hoy, esa densa valla de tiniebla quiere separarnos del significado de Uribe Uribe, de su legado a la juventud, pues quienes han dañado el honor de la Patria quieren sujetarlo al suelo de su propia pequeñez, haciéndolo miembro de una facción a la que despreció y señaló como causante de los males de la República. Es que en el mismo año del magnicidio proliferaron las frases calumniosas, tales como las que recoge la historiadora Ivonne Suárez en su libro biográfico:

“Uribe traidor. Uribe tránsfuga. Uribe vendido. Uribe clerical. Uribe conservador. Uribe apátrida. Uribe colaborador del tirano. Uribe enemigo del pueblo. Uribe oportunista. Uribe veleidoso. Uribe traficante. Uribe defensor de los monopolios. Uribe autor de las guerras de 1895 y 1899. Uribe responsable de las pérdidas de la Revolución. Uribe sostenedor de la dictadura de Rafael Reyes.  Uribe patrocinador de costosas misiones de frailes. Uribe divulgador de secretos de la Comisión de Relaciones Exteriores. Uribe socialista y propagador de doctrinas corruptoras. Uribe demagogo.

Cónsul del desprestigio;

Uribe sostenedor de la dictadura de Rafael Reyes;

Uribe patrocinador de costosas misiones de frailes.” (Suárez Pinzón, Ivonne. Rafael Uribe Uribe. Págs 132-133).

La Iglesia católica no fue ajena a la insidiosa campaña de difamación, pues ya  desde el 11 de octubre de 1912 había prohibido la lectura de la obra escrita por el General Uribe Uribe, titulada “De como el Liberalismo político colombiano no es pecado”, libro contra el cuál se pronunciaron el arzobispo de Bogotá y el arzobispo de Medellín. El decreto de Manuel José Caycedo, arzobispo de Medellín, (Suárez Ivonne, pág. 134), decía en su parte final:

“Por lo tanto ningún católico, de cualquier grado o condición que sea, puede sin pecado leer, retener, vender, propagar o defender dicho opúsculo. Todos los católicos que tengan ejemplares de él, están obligados en conciencia a entregarlos a la autoridad eclesiástica, directamente o por medio de los señores párrocos.

El presente Decreto será leído en las iglesias, el domingo siguiente a su recepción.

Dado en Medellín el 11 de octubre de 1912.

MANUEL JOSE

ARZOBISPO DE MEDELLIN                           ELADIO J. JARAMILLO

                                                                         CANÓNIGO SECRETARIO”.

LOS VALORES DEL GENERAL

Dice en un opúsculo escrito por Londoño V.(íctor)M., titulado UNA FAZ DEL GENERAL URIBE:

“…no son los defectos del general Uribe, sino sus cualidades, las que tienen la virtud de mortificar a sus adversarios. Que este hombre de estudio se eche al hombro un calabozo, descuaje un bosque y forme un plantío; que este guerrero impetuoso sepa urdir los hilos de seda de la diplomacia; que este derrotado en cincuenta escaramuzas gane el veinte minutos una victoria parlamentaria; que este soldado que pasó buena parte de su mocedad entre los lances y peligros de los campamentos, no dé vagar a la pluma  para curar con ella los males de la espada, ¿no es para sacar de equicio a los espíritus librescos, a los políticos de aparecería, a los guardianes de la eterna mediocridad? <El mal está en eso, justamente: en que el general Uribe abarca tantas materias a la vez>, claman los censores que guardan en la memoria la fábula del Pato y la Serpiente…

Dos cualidades inapreciables avaloran (sic) sus trabajos: el método y la claridad. Se comprende que sólo abre los libros después de haber echado sus ojos investigadores sobre la faz de las cosas. Los libros son testigos que hacen fe; primero está la investigación directa…” (Galvis Salazar, ídem. Pág. 288).

Con razón, ese proyecto de genio de la oratoria que se amamantó, ese sí, en las fuentes del conocimiento (Jorge Eliécer Gaitán) exclamó en un discurso de aniversario del magnicidio: “Este hombre lo era todo…”

El Discurso de apoyo a Concha:

Frente a lo estancado de los partidos y la pequeñez de sus dirigentes, el 11 de enero de 1914 habla el General Uribe en el teatro municipal de Bogotá, para adherir a la candidatura de José Vicente Concha, negándole el apoyo al liberal Nicolás Esguerra, propuesto por la Unión Republicana. Al sustentar su decisión decía entonces Uribe Uribe:

“Ante peligros como estos (división interna y presiones imperialistas), la política liberal se encamina a agrupar a todo el pueblo colombiano al pie de la bandera nacional, para defenderla a todo trance, y se propone también levantarse a una altura  desde donde pueda mirar a lo exterior; mientras que quienes nos combaten, no solo se limitan a contemplar las cosas dentro de las fronteras del país, en sus luchas intestinas, sino dentro de las de su partido o de su círculo, y talvez solo dentro de sus conveniencias personales egoístas…(Suárez Pinzón. Idem pág. 132-133).

AUTORES MATERIALES E INTELECTUALES DEL MAGNICIDIO

Nadie discute que los autores materiales fueron los artesanos Leovigildo Galarza y Jesús Carvajal, aunque las investigaciones han avanzado hacia otros posibles intervinientes, también materiales.

Ya hemos visto en citas de la historiadora Ivonne Suárez, el ambiente enrarecido y violento que rodeó el entorno final de la vida de Rafael Uribe Uribe. Puede decirse que ese ambiente fue creado por los liberales y conservadores de la unión republicana y de la propia iglesia católica. Por ello es importante el testimonio de su hermano Julián Uribe Uribe, en cita de uno de sus biógrafos:

“(…)Por todo ello, es importante su testimonio, en el que incluso consigna los nombres de los enemigos más encarnizados de su hermano. La lista, elaborada en el mismo orden que pudiera aplicarse a su ensañamiento, produce escalofrío: <Eduardo Rodríguez Peñeres, Ricardo Tirado Macías, Santander y Luis Galofre, Armando Solano, Benjamín Palacio Uribe, Antonio José Restrepo, Juan Ignacio Gálvez, Simón Araújo, los dos Manotas, Eduardo Santos, Luis Eduardo Nieto Caballero, Fidel y Luis Cano (…) En provincias: un tal Angarita, de Honda; Juan Pinzón, de Manizales; Roberto Botero Saldarriaga, de Medellín; Pablo García y Joaquín Collazos, de Cali; Tulio E Tascón, de Buga; Francisco José Valencia, de Popayán, y unos cuantos miserables más cuyos nombres he olvidado.”

Más adelante, continua el mismo biógrafo:

“(Antonio José Restrepo le envió carta rectificatoria y de Fidel Cano dice que, antiguo compañero en las lides de la prensa y de la política, le volvió la espalda tan pronto como vio que la opinión pública, que nunca se equivoca, lo desdeñaba de modo manifiesto “para irse tras mi hermao”). Así mismo expresa: “Desafió la muerte en cien combates con la bravura de los héroes legendarios, y no la halló porque el destino le tenía reservado un fin más cruel a manos de dos cobardes asesinos, fanatizados por enemigos gratuitos, por envidiosos de su fama y de su porvenir>. (Henao Hidrón, Javier. Uribe Uribe y Gaitán, Caudillos del pueblo, pág. 94).

El estigma, el señalamiento, la confusión de las ideas y sentimientos, la codicia y la envidia de sus propios copartidarios y la acción insidiosa de la iglesia católica, crearon el ambiente para su asesinato. En tales condiciones, cualquiera podía deslizar el puñal cobarde, apretar el gatillo mortal o levantar como sucedió, el hacha homicida.

BOLIVAR, URIBE URIBE  Y EL PROBLEMA DE LA PAZ EN COLOMBIA

Estos dos practicantes de la guerra justa, se convirtieron en verdaderos combatientes por la paz cuando los conflictos se habían decidido a favor de los ideales de libertad, en el caso del Libertador, o porque ya era imposible el triunfo, en el caso de Uribe Uribe. En algo que ambos coinciden es en que las ideas son más importantes que las armas, a las cuales recurrieron como último recurso o como recurso extremo. Y también coinciden en la dificultad de hacer la paz en un país donde los gobernantes desde hace 200 años, han hecho de la guerra el más lucrativo de los negocios. Oigámoslos:

Uribe Uribe y la paz:

“Yo he podido renunciar, como en efecto he renunciado, una vez por todas y para siempre, a ser un revolucionario con las armas, pero no he renunciado a ser un revolucionario y un agitador en el campo de las ideas. Cada mañana toco tropa a las que he venido profesando, y pasada la revista revaluadora, doy de baja sin pena a las que hallo inútiles para el servicio y las repongo con otras jóvenes y robustas. Querría que así procediesen todos, en vez de apacentarse en la inercia del pensamiento y de la acción. Si el país se pierde es por pereza. ¡Trabajemos!” (Uribe Uribe, Rafael. Socialismo de Estado. Discurso en el Teatro municipal de Bogotá en  octubre de 1904. Citado en Rafael Uribe Uribe, Creador del Estado Social de Derecho para Latinoamérica, una publicación de la “Corporación Cultural Rafael Uribe Uribe”, pag. 46).

Bolívar y la paz:

“Desde que me resolví a facilitar los medios de concluir esta guerra, también me resolví a hacer todo género de sacrificios para obtener la paz” (Inscripción en un Cuadro del Libertador, técnica del tapete, de los artistas vallecaucanos (Sevilla) Topo y Gloria).

URIBE URIBE VISTO POR ALGUNAS PERSONALIDADES

IVONNE SUAREZ,  EN  URIBE URIBE O EL CORONEL AURELIANO BUENDÍA

“Mediante la ficción, Gabo revive a lo largo de su obra literaria dos personajes centrales de la historia de Colombia: Simón Bolívar y Rafael Uribe Uribe. El escritor nos reenseña su importancia, pero los desacraliza y los desciende del desafortunado pedestal de héroes nacionales, de ídolos de piedra, en el cual los habían ubicado las élites políticas y la historiografía tradicional….”

LOZANO Y LOZANO, PROLOGO A LA BIOGRAFÍA DE EDUARDO SANTA SOBRE RAFAEL URIBE URIBE

“Bien dice el autor que sólo a Antonio José de Sucre podría compararse como unidad resplandeciente de innúmeras aptitudes superiores, este modelo de conductores de hombres. El filósofo, síntesis de los valores intelectuales; el héroe, suma de los valores prácticos; el santo, resumen de los valores morales, conviven en él en armonía fecunda y lo erigen en el hombre perfecto de nuestra estirpe; y cada pensamiento de su cerebro, cada impulso de su corazón, cada afirmación de su voluntad, cada acto de su vida, podrían servir de norma general, de canon ético y estético.”

MAESTRO FERNANDO GONZÁLEZ, EN  RESPUESTA A LUCAS CABALLERO E.

“Así, el general Uribe vivió una vida activa y limpia en su casa paterna, en el hogar que fundó, en todos los caminos colombianos que recorrió, bregando por acabar con la opresión. El primer esfuerzo logrado del General Uribe, fue el de la posesión de sí mismo: Un niño tardo para aprender, ideaba métodos heróicos para no dormirse mientras estudiaba durante la noche. Así llegó a poseer cada músculo de su cuerpo, éste llegó a ser su instrumento.

(…)

En todo caso, este general es legendario: endurecido el cuerpo; acerada el alma; de águila y negros los ojos; ausente la blanda grasa encubridora; los bigotes como signo de eñe sobre la insinuación de ene del labio superior; hermosa la abolladura que hay entre las dos sinuosidades de éste. Agilísimo; rápido; duerme sobre el duro suelo; aparece aquí y ahora allá; la república de canónigos barrigones vive inquieta.”

*Muñoz Uribe, Manuel Antonio. Presidente de la Corporación Cultural “Rafael Uribe Uribe”. Conferencia dictada en la Casa  de Patrimonio, Municipio de Medellín,  el día 9 de Diciembre de 2014.

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